viernes, 30 de octubre de 2009

La impaciencia es un veneno del espíritu;





La impaciencia es un veneno del espíritu;
La ira es como una piedra arrojada en un nido de avispas.

La impaciencia es tremendamente perjudicial en todo orden de cosas, porque ella nos hace perder la razón y la objetividad de lo que deseamos adquirir, pero en el plano de la evolución espiritual, la impaciencia es aún peor que en lo material, pues es ignorar que el tiempo de Dios es diferente al nuestro, que fue lo que le ocurrió a Luzbel que cegado por su orgullo, pretendió cambiar los planes divinos, él "sostenía que se gastaba demasiado tiempo y energía en el esquema para capacitar en forma tan completa a los mortales ascendentes" 604

No es muy diferente a lo que ahora muchos creyentes hacen y se convierten en "enviados de Dios o contactados" `para decirnos lo que tenemos que hacer si queremos salvarnos antes del 2012 si no queremos morir en el intento...en vez de seguir las huellas de Jesús que nos dijo que llegada su hora él volvería personalmente a este mundo. Pero no dijo dónde ni cuándo. De una sola cosa están seguras las Personalidades, y es que cuando retorne todo el mundo lo sabrá porque vendrá como el gobernante supremo del universo y no como un desconocido recién nacido en Belén" 1919

La impaciencia por el retorno de Jesús, lo peor es que distrae nuestra atención, porque en vez de preocuparnos del Aquí y el Ahora para construir el Reino en nuestro interior, perdemos el tiempo en suposiciones sin fundamento alguno, por eso vale la pena recordar que "jamás en tu ascenso al Paraíso, te ganarás nada intentando impacientemente eludir el designio divino establecido, mediante atajos, invenciones personales ni otros artificios que faciliten el avance en el camino de la perfección."846

En cuánto a la cólera creo que no hay mucho más que decir, porque la semejanza que la cita hace de ella con un nido de avispas es demasiado gráfica, sabemos como comienza pero no como termina, pues es una fuerza ciega de la cual se puede esperar cualquier cosa negativa.

El Libro de Urantia. Pág.557

No hay comentarios:

Publicar un comentario