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jueves, 20 de febrero de 2014

MANTRAS PARA SANAR EL ADN


Fernanda Delgado
Fernanda Delgado nacida en la Ciudad de México. A la edad de 6 años comienza a despertar su interés por la música y el canto. A los 11 fue seleccionada para integrarse al grupo infantil musical “Lasser” con el cual permanece por 3 años. Parte de su niñez y adolescencia la pasó como acampante y consejera en el “Campamento Lomas Pinar” donde despertó su amor por la enseñanza, el contacto con la naturaleza, la escritura y el contacto con Dios.
Hace 14 años inicia sus estudios en meditación y sanción pránica bajo la enseñanza de Filiberto Segura, con quien participó en innumerables retiros de silencio, sanación y crecimiento personal. Desde el 2000 comenzó su práctica de yoga e inició su formación como maestra a partir del 2003 bajo la enseñanza de maestros profesionales de la Cuidad de México, Estados Unidos, Canadá, Holanda, Alemania e India especializándose en yoga terapéutico restaurativo y manejo del estrés. En el 2006 abre su propio estudio como Yoga en movimiento donde imparte ya su propio estilo y filosofía. En el 2008 abre como una escuela de yoga, meditación y sanación.
En los últimos años se ha dedicado a viajar por diferentes partes del mundo y ha participado con Eric Pearl y el equipo de “La Reconexión” en los seminarios que se imparten en diferentes países, principalmente México y España.
El amor a la música la inspiró a cantar durante sus clases, meditaciones y sanaciones donde descubrió en su voz una llave para la sanación y la transformación interna. Actualmente imparte consultas privadas, clases, curso, conferencias y retiros.

Descripción:
Estos mantras están cantados en hebreo pues es una de las lenguas que contiene una de las más altas vibraciones. La intención de estos mantras es llevar sanación a todas aquellas personas que los escuchen


DESCARGAN HACIENDO CLICK SOBRE CADA TEMA CON EL BOTÓN DERECHO DEL MOUSE Y ELIGIENDO GUARDAR-



martes, 3 de noviembre de 2009

Aprediendo a sanar

Cada pensamiento que llega a ti, significa el mecanismo del cual se vale tu mente para recrear el mundo ilusorio de los problemas, por lo tanto cada uno de tus pensamientos es una memoria que hay que limpiar o borrar por medio de la pronunciación de palabras que activan cristales de amor en tu interior; esto hace que la práctica de ho’oponopono sea algo permanente, no es sólo por una época, ni por un periodo determinado o por la ocasión donde haya alguna necesidad, debe ser algo que se dice constantemente para que el niño o niña interior aprenda a hacerlo de forma automática. Tu intención de querer sanar tu espíritu es ya un motivo suficiente para que pronuncies desde tu corazón las siguientes palabras: LO SIENTO, PERDONAME, TE AMO, GRACIAS.

Te explico qué vibración transmites cuando las pronuncias para que lo hagas con conciencia:

Lo siento, porque lamentas el suceso que te está causando incomodidad, tristeza, ansiedad, angustia, temor. Perdóname porque esperas perdonarte a ti misma/o por haber lastimado a alguien sin saber que te lastimabas tú. Te amo, porque al invocar al amor estás sanando tu mundo interior con el sentimiento más altruista. Das las gracias porque reconoces que esta situación ha llegado a tus sentidos para que puedas eliminar las memorias que te relacionan con ella de manera dolorosa.

A parte de todo esto sugiero que tengas en cuenta lo siguiente:

1. Cuando dices estas frases estás permitiendo que tu niña/o interior se ponga en contacto con la divinidad que eres tú manifestada/o en otro aspecto, bajo otra forma, para que así el conflicto o la situación tenga la solución que más le conviene a los involucrados. Esta solución podría ser o no la que estás esperando, ya que tu espíritu que actúa sin la presencia del ego está facultado para determinar qué es lo que necesitas conocer en tu paso por esta dimensión, mientras que tu conciencia debe permitir que ocurra aquello que es importante para el equilibrio planetario sin dudas o miedos. Cuando estás inspirada/o, permites, fluyes, liberas, desatas, vuelas. Cuando se interpone tu ego, te resistes, temes, atrapas, estancas, aprisionas, atas; para que tu ego no se involucre mantente inspirada/o invocando al amor con la serie de palabras ya mencionadas o simplemente diciendo LO SIENTO, TE AMO.

2. Puedes decir las frases teniendo un motivo o no. Lo más importante es que lo hagas con tu corazón y la mayor cantidad de veces que te sea posible a lo largo del día. Si te descubres pensando en otra cosa o en tus dificultades, no discutas contigo por hacerlo y comienza a limpiar. También tienes la opción de citar una situación que te desagrada en cualquier momento que sientas el impulso de hacerlo, por medio de la siguiente oración: “Divinidad, limpia en mí lo que está contribuyendo a este problema___________________”. Y a continuación usa la secuencia LO SIENTO, PERDONAME, TE AMO, GRACIAS. Estas palabras borrarán la causa y núcleo de la situación que te está perturbando, de la memoria que te está relacionando con ese evento de tu pasado que no recuerdas pero que está almacenado en tu subconsciente, que es el lugar donde reside tu niña/o que es quien puede sanarte.

3. Tal vez otra de tus preguntas puede ser: ¿Por qué ciertas palabras? ¿Por qué GOTAS DE ROCIO y no GOTAS DE AMOR? Las dos oraciones evocan un buen sentimiento!. Pues esta pregunta aparece en muchos sitios de internet sin que haya una respuesta aún. No obstante yo he extraído de mis propios registros la respuesta para ti. Los seres que habitamos este planeta llevamos en nuestro adn (información genética) una serie de palabras codificadas, de frases sanadoras y purificadoras que han sido utilizadas en las diversas culturas a lo largo de la historia. Estas palabras que actualmente pronunciamos en ho’oponopono son parte de ese legado y de ese pasado que comenzamos a recordar. GOTAS DE ROCIO está codificada para borrar memorias, no siendo así con cualquier otra frase hermosa que quieras utilizar. GOTAS DE ROCIO (entre muchas otras palabras de ho’oponopono) influye directamente sobre tus cuerpos sutiles, sobre tus vórtices de energía y de manera interna conecta tu momento presente con los cambios que son parte de tu realidad perfecta. Por eso las palabras de ho’oponopono que están escritas sin explicación alguna en todos los textos que hay en internet, transforman poderosamente tu mundo, ya que tú las conoces, tú ya las has usado antes, desde tus tiempos en Lemuria y ahora simplemente estás recordándolo.

4. También te habrás preguntado si necesitas meditar para poner en práctica estas frases y la respuesta es que no es algo necesario para borrar memorias. Si te agrada meditar puedes hacerlo normalmente incluyendo ho’oponopono o no. Entrar en estados relajados de la mente no es una regla ya que las frases pueden ser pronunciadas en voz alta por la efectividad que tiene la palabra expresada; estas frases pueden ser pensadas porque con tus pensamientos creas la realidad y también pueden ser sentidas porque cuando tienes una sensación en tu ser, cuando sientes algo, emites cierta vibración (emoción o sentimiento) que es la materia prima de la manifestación física de lo que deseas (Masaru Emoto y los Secretos ocultos del agua). Así que exprésate a nivel consciente, totalmente despierta/o, descansando o como tú sientas que debes hacerlo, de igual manera estarás limpiando lo que en ho’oponopono llamamos basura (o sea cada pensamiento que tenemos).

5. Tampoco es necesario que visualices ya que al expresar tu intención de borrar memorias estás dando inicio a un proceso en el cual tu ego no debe interponerse para permitir que ocurra lo que tú esencia necesita de la vida.

6. ¿Qué significa hacerse responsable? Que comprendes tu esencia. Que sabes que la distancia física entre tú y los demás seres del planeta no existe, que por eso sabes que el planeta Tierra es un lugar en tu corazón y que esa es la razón de tu poder interior, esa es tu base para poder sanar lo que ocurre a tu alrededor. Entonces si tus pensamientos han contribuido a los desastres del planeta, tus pensamientos pueden sanarlo y así ocurre con cada situación que te afecta. Hacerte responsable no es sentirte culpable, es admitir que una parte de ti habita en todo lo que es, ya que sólo así tu mundo y tu planeta pueden mejorar.

7. ¿Qué sucede cuando una amiga llega a tu vida y te cuenta que está teniendo problemas económicos? Sucede que ella está compartiendo contigo una memoria que las une, así que para que ella sane, tú te harás responsable y limpiarás para que ella supere sus problemas económicos. Así sucede cuando ves las noticias, cuando te enteras de algo que desestabiliza tu paz interior.

8. Cuando estas palabras mágicas han penetrado tu sistema celular suspiras, bostezas e incluso eructas. Estas son las señales que te indican que todo tu ser ha recibido el beneficio de la limpieza por medio de las palabras de ho’oponopono y que por tanto la energía atascada comienza a ser expulsada de las células que la contienen.

9. Por último, respecto de mis meditaciones (ho’oponopono o borrando memorias), te comento que puedes escucharlas cuantas veces lo desees, no existe una regla, dejo a consideración tuya el número de veces diarias que quieras escucharlas, entre más veces mejor para ti. Puedes ir diciendo las frases a medida que las vas escuchando o al final, como te sientas mejor, estamos aprendiendo a ser más flexibles con nuestras vidas verdad?

El video lo podeis ver aqui http://www.youtube.com/watch?v=jyHSL8c8ppE

viernes, 4 de septiembre de 2009

Sanar heridas emocionales

Feliz día




jueves, 3 de septiembre de 2009

La Dieta Mental de Siete Días

EMMET FOX

Este librito causó gran sensación a raíz de su primera aparición, un simple y directo método
para la regeneración espiritual y psicológica por fin estaba disponible. Desde entonces,
millones de personas lo han probado. Curaciones del cuerpo, ajustes familiares, vencer la
necesidad, pero sobre todo encontrar la felicidad y la paz mental, que han resultado en un
gran número de casos.
Si usted desea probarlo, esté seguro de leer las instrucciones con cuidado y llevarlas a cabo
con precisión.
EMMET FOX.
La Dieta Mental de Siete Días
EMMET FOX
El objeto de la dieta es hoy día uno de los primeros tópicos de interés público. Los
periódicos y las revistas están llenos de artículos sobre este tema. Los estantes de las
librerías están repletos de tomos que descubren los misterios de las proteínas, los almidones,
las vitáminas, etc.
Actualmente el mundo tiene conciencia de comida. Los expertos en la materia dicen que
físicamente se convierte uno en lo que come; que todo el cuerpo se compone de lo que uno
ha ingerido en el pasado. Lo que usted comió hoy
–dicen-- estará en su corriente sanguínea después de un lapso de tantas horas y la sangre
construye los tejidos de su cuerpo –ahí lo tienen.
Por supuesto, ninguna persona sensata discute eso. Es perfectamente cierto, según su
alcance, y lo único sorprendente es que el mundo haya tardado tanto en averiguarlo. No
obstante, aquí voy a tratar sobre este asunto de las dietas en un nivel infinitamente más
profundo y de efectos de mayor alcance. Me refiero, por supuesto, a la dieta mental.
El factor más importante en la vida es la dieta mental de la cual se vive. Es el alimento que
se proporciona a la mente el que determina completamente el carácter de la vida.
Los pensamientos que usted se permita, los asuntos en los que distraiga su mente, son lo que
harán que usted y lo que le rodea sea lo que son. Tal como sean sus pensamientos, así será
su vida. Todo lo que hoy existe en su vida: el estado de su cuerpo, esté sano o enfermo; el
estado de sus finanzas, ya esté prospero o empobrecido; el estado de su hogar, sea que esté
feliz o lo contrario; de hecho, las condiciones actuales de cada fase de su vida están
totalmente acondicionadas por los pensamientos y sentimientos que usted tuvo en el pasado,
así como por el tono habitual de sus pensamientos pasados. Igualmente, las condiciones de
su vida mañana y la próxima semana y el próximo año, serán acondicionadas en su totalidad
por los pensamientos y sentimientos que usted decida abrigar de ahora en adelante.
En otras palabras: usted escoge su vida. Es decir, usted escoge todas las condiciones de su
vida cuando usted escoge los pensamientos en los que su mente se ocupa. En la vida el
pensamiento es la verdadera fuerza causal y no hay otra. Usted no puede tener un tipo de
mente y otro tipo de medio ambiente. Esto significa que usted no puede cambiar su medio
ambiente y dejar su mente intacta, así como tampoco puede usted cambiar su mente sin que
cambie también su medio ambiente.
Esta es la verdadera llave de la vida: Si usted cambia su mente sus condiciones tienen que
cambiar; su trabajo o actividades tienen que cambiar, su hogar tiene que cambiar; la
totalidad de su vida toda tiene que cambiar, ya que su felicidad o tristeza habitual dependen
sólo de su dieta. Que esto quede muy claro. Si usted cambia su mente, las condiciones de su
vida tienen que cambiar también.
Nos transforma la renovación de nuestras mentes. Así es que ahora verá que su dieta mental
es realmente lo más importante en su vida. Esto puede llamarse la Gran Ley Cósmica y su
Verdad es evidente una vez que se exprese de este modo. De hecho, no conozco a ninguna
persona reflexiva que niegue su Verdad esencial. La dificultad en aplicarla, sin embargo, se
desprende del hecho de que nuestros pensamientos están tan cerca de nosotros que es difícil,
sin un poco de práctica retirarnos como quien dice y verlos objetivamente; no obstante, esto
es justamente lo que debemos aprender a hacer. Tiene que acostumbrarse a escoger, e un
momento dado, el objeto de sus pensamientos, y también a escoger el tono emotivo o lo que
llamamos la disposición de ánimo que le da color. Si, es cierto: puede escoger su
disposición de ánimo. Indudablemente, si no pudiese hacerlo no tendría ningún control
sobre su vida. Las disposiciones de ánimo producen las inclinaciones de la persona que a la
larga producen o estropean su dicha, que están predispuestas al famoso “pero”.
Usted no puede ser sano, no puede ser feliz, no puede ser próspero, si está mal dispuesto
para serlo. Si está malhumorado, si es indolente, si es cínico, si está deprimido, si se siente
superior, si está asustado, su vida no vale la pena. A menos que esté decidido a cultivar una
buena disposición, pierda todas las esperanzas de hacer que su vida valga la pena; es
preferible decirlo de una vez. Si no está decidido a empezar ahora y a seleccionar
cuidadosamente todo el día la clase de pensamientos que va a tener, entonces pierda toda
esperanza de hacer de su vida lo que quiera que sea.
En pocas palabras, si desea que su vida sea feliz y valga la pena –lo cual es lo que Dios
quiere que haga de ella- tiene que empezar tiene que empezar de inmediato a entrenarse en
el hábito de seleccionar y controlar sus pensamientos. Los primeros días esto será muy
difícil, pero si tiene constancia podrá hacerlo cada vez con más facilidad y es realmente el
experimento más interesante que pueda hacer. Es más: ese control del pensamiento es el
pasa tiempo más interesante que pueda practicarse. Usted se sorprenderá de la cantidad de
cosas interesantes que aprenderá de usted mismo y obtendrá resultados casi desde el
principio.
Ahora bien, muchas personas que conocen bien esta verdad una que otra vez hacen
esfuerzos esporádicos por controlar sus pensamientos, pero la corriente de pensamientos
está tan cerca –como ya he dicho- y los impactos desde afuera son tan constantes y variados,
que no parece que progresen mucho. El único modo es formarse decididamente un nuevo
hábito de pensar que responda cuando usted esté preocupado o cuando no esté en guardia,
del mismo modo que si conscientemente se estuviese ocupado del asunto.
Este nuevo hábito de pensar tiene que adquirirse definitivamente y la base para ello puede
establecerse en pocos días, del modo siguiente: Decida que dedicará una semana
exclusivamente a construir un nuevo hábito de pensar y que durante esa semana todo lo
demás carecerá de importancia en comparación con eso. Si lo hace, esa semana será la más
significativa de toda su vida. Literalmente será el punto decisivo.
Si lo hace, puedo asegurar que todo en su vida tendrá un cambio favorable. Es más: nada
permanecerá inalterado. Esto no significa que podrá enfrentarse a sus problemas actuales
con espíritu superado. Significa que las dificultades desaparecerán.
Este es el modo científico de alterar su vida y como está de acuerdo con la Gran Ley, es
infalible. ¿Comprende ahora que al trabajar de este modo no tiene que cambiar las
condiciones? Lo que sucede es que usted aplica la Ley y las condiciones cambian
espontáneamente. Usted no puede cambiar las condiciones directamente; con frecuencia lo
ha intentado y ha fracasado, pero haga la dieta mental de siete días y las condiciones tienen
que cambiar.
Esta es entonces la receta: durante siete días no puede permitirse albergar ni por un minuto
pensamientos que nos sean positivos, constructivos, optimistas, amables. Esa disciplina será
tan forzada que conscientemente no podrá usted mantenerla por mucho más de una semana,
pero no le pido que lo haga. Una semana será suficiente porque al cabo de ese tiempo el
hábito de pensar positivamente comenzará a establecerse, algunos cambios extraordinarios
se habrán sucedido en su vida, animándola enormemente y luego el futuro se encargará de sí
mismo. El nuevo modo de vida será tan atractivo y mucho más fácil que el viejo y usted
encontrará que su mentalidad se alínea sola.
Pero los siete días serán forzados. No quiero que se meta en esto sin considerar el costo. Las
dietas físicas son un juego de niños en comparación aunque tenga buen apetito. La gimnasia
más agotadora, combinada con marchas de 45 kilómetros, es suave comparada con esta
empresa. Pero es sólo por una semana de su vida y decididamente alterará todo,
mejorándolo. Por el resto de su vida, es más, por toda la eternidad, todo será diferente y
mejor que si jamás la hubiere emprendido.
No comience a la ligera. Antes de empezar piénselo por uno o dos días. Entonces comience
y que la gracia de Dios lo acompañe. Puede empezar cualquier día de la semana al
levantarse, después del desayuno o del almuerzo, no importa; pero una vez que empiece
tiene que continuarla durante siete días. Eso es esencial. La idea es que tenga siete días
ininterrumpidos de disciplina mental para poder lograr que definitivamente la mente se
encauce por un nuevo sendero. Si falsea el comienzo, o si le va bien por dos o tres días y
luego por cualquier razón se sale de la dieta, tiene que dejarla por varios días y luego
comenzar de nuevo. Usted recuerda que en el cuento de Rip Van Winkle, éste juraba
abstenerse de tomar licor y de inmediato aceptaba el primer trago que le ofrecían diciendo
tranquilamente “No contaré éste”. Bien; en la dieta mental de siete días esto es inaceptable.
Tiene que tomar en cuenta cada desliz y aunque usted no lo haga la naturaleza lo hará. Al
cometer un desliz debe dejar la dieta y empezar de nuevo. Ahora bien, para prevenir en lo
posible las dificultades, las consideraremos en detalle:
Primero.- ¿Qué quiero decir por pensamientos negativos? Un pensamiento negativo es
cualquier pensamiento de crítica, de rencor o despecho, de celos, de condenación de otros,
de culparse a uno mismo; cualquier pensamiento que no sea positivo y de naturaleza
constructiva, relacionado con uno mismo o con otro, es un pensamiento negativo. No se
preocupe mucho en cuanto a la clasificación; en la práctica nunca tendrá dudas de si es
positivo o negativo; aunque su cerebro trate de engañarlo, el corazón le dirá la verdad.
Segundo.- Que esté claro que lo que se pide es que usted no albergue cosas negativas. Note
esto cuidadosamente. Lo importante no son los pensamientos que vengan a su mente sino
sólo aquellos que usted acoja y entretenga. Ni importa cuáles sean los pensamientos que
vengan, siempre que no los cobije. Cobijarlos o albergarlos es lo que importa. Por supuesto,
muchos pensamientos negativos le vendrán todo el día. Algunos se colocarán en su mente,
aparentemente de su cuenta, y otros serán pensamiento de la raza; habrá pensamientos
negativos que vengan de otras personas, por la conversación o por su conducta, o bien oirá
noticias desagradables por carta o por teléfono, o verá crímenes o desastres anunciados en
los titulares de la prensa.
Estos casos no importan, siempre que no les brinde hospedaje. Es más, éstas son las cosas
que suministran la disciplina que le va a transformar durante esta semana trascendental. Lo
que hay que hacer al presentar el pensamiento negativo es rechazarlo. Rechace el periódico,
rechace el pensamiento de la carta o el comentario estúpido o lo que sea. Cuando el
pensamiento negativo se deslice en su mente, rechácelo de inmediato y piense en otra cosa.
Lo que se mejor, piense en Dios. Una analogía perfecta es el caso del hombre que está
sentado junto a una fogata cuando le cae una chispa en la manga. Si sacude la ceniza de
inmediato no puede pasar nada, pero si permite que se quede allí, sólo un momento, no
importa cuál sea el motivo, el daño habrá sido hecho y costará trabajo reparar la manga.
Igual sucede con un pensamiento negativo.
Ahora bien, ¿Qué hacer con los pensamientos y las condiciones negativas que en nuestra
etapa actual no podemos evitar? ¿Qué tal los problemas de la ofician y de la casa? La
respuesta es que tales cosas no afectarán su dieta siempre que usted no las acepte ni les tema
ni crea en ella, ni se indigne ni entristezca por ella, ni les dé poder alguno. Ninguna
condición negativa que deba atender afectará su dieta. Vaya a la oficina, enfréntese a los
asuntos de la casa, pero no permita que le afecten. Diga mentalmente: “Ninguna de estas
cosas me conmueve” y todo saldrá bien.
Supongamos que almuerza con un amigo, quien habla negativamente. No trate de callarlo ni
de desairarlo. Déjelo hablar, pero no acepte lo que él dice y así no afectará su dieta.
Supongamos que al llegar a casa se encuentra con conversaciones negativas. No predique un
sermón; sencillamente no las acepte.
Recuerde: La aceptación mental es lo que constituye la dieta. Supongamos que presencia
usted un accidente o una injusticia. En vez de reaccionar aceptando las apariencias y
respondiendo con lástima o con indignación, rehúse aceptarlas; haga lo que pueda por
enderezar las cosas, piense debidamente y déjelo de ese tamaño. Aún estará a dieta.
Claro, será de gran ayuda si puede evitar durante esta semana a cualquiera que muy
expresamente pueda despertar malos instintos. Mientras esté a dieta es mejor evitar a las
personas que lo sacan de quicio, que le caen mal o que le fastidian, pero si no es posible
evitarlas, disciplínese un poco más, eso es todo. Supongamos que la próxima semana le
espera una prueba muy difícil. Bien, si tiene suficiente conocimiento espiritual sabrá cómo
enfrentarla de modo espiritual; pero para el caso, creo que será mejor esperar a comenzar la
dieta tan pronto haya pasado el asunto.
Como dije antes, no tome la dieta a la ligera; piénselo bien primero. Para terminar, quiero
decirle que frecuentemente las personas encuentran que empezar esta dieta alborota toda
clase de dificultades. Parece que de repente todo empieza a marchar mal. Esto puede parecer
desconcertante, pero en verdad es una buena señal; significa que las cosas se están
moviendo y ¿no era ése precisamente el objetivo que teníamos en mente? Supongamos que
todo su mundo parece estremecerse en sus bases. Agárrese fuertemente, deje que se
estremezca y cuando deje de mecerse el cuadro se habrá reensamblado sólo y comenzará a
parecerse a lo que anhelaba su corazón.
Este punto es importante y algo sutil: ¿no comprende que detenerse a pensar en esas
dificultades es de por sí un pensamiento negativo que quizá lo haga salir de la dieta? Claro,
el remedio no está en negar que aparentemente su mundo está convulsionado, sino en
negarse a aceptar las apariencias, juzgue correctamente. Mantenga sus pensamientos
positivos, optimistas y amables mientras las apariencias se están bamboleando; manténgalos
así a pesar de las apariencias y una gloriosa victoria será segura. Cada fase de su vida se
alterará radicalmente, mejorando.
Un último aviso: No le diga a nadie que está a dieta o que piensa iniciarla. Mantenga este
enorme proyecto estrictamente personal. Recuerde que su alma es el Lugar Sagrado del
Altísimo. Cuando termine la dieta satisfactoriamente y haya asegurado su demostración,
permita que pase un tiempo razonable para establecer una nueva mentalidad y entonces
narre la historia a alguien a quien usted piense que pueda ayudarle.
Y, finalmente, recuerde que nada que haya dicho o hecho alguien puede lograr anular la
dieta. Ünicamente su propia reacción hacia la conducta de otras personas podrá lograrlo.